100 trillones de
pengos húngaros es uno de esos poemarios sin desperdicio, desde el titulo con una
moneda que pertenece a Hungría, país que ostenta el dudoso récord mundial de
hiperinflación con 41,9 de trillones % (hay algo más argento que eso),
pasando por el epígrafe de Marx, demostrando una vez más que la poesía puede
reconocerse en cualquier escrito.
Compuesto por quince
poemas que siguen una lógica de analogía permanente, la dualidad: causa –
consecuencia o mejor dicho que toda causa tiene su consecuencia.
A este método el
amigo Santo Tomas la llamo vía del primer motor y le sirvió para justificar la
existencia de Dios y vincularlo con la razón.
Mauro
Quesada aplica este principio que en palabras de Santo Tomas “…nada se mueve a
no ser que en cuanto potencia esté orientado a aquello para lo que se mueve…” para demostrarnos que el movimiento del
mercado, su lógica, la lógica del dinero, es quizás la primera, más perfecta e
incontrolable inteligencia Artificial creada por el ser humano.
Poemas que van
desde una lata de tomate perita, un préstamo bancario, o locuras ¿genialidades? como las que enmarcan el poema Forlandia giran en torno
a la lógica que se intuye propia del mercado pero que es invisible para nosotros. Mauro la visibiliza mediante sus poemas.
Un pensamiento neoliberal por excelencia es querer que el mercado se auto regule. En
los poemas de Quesada podemos atisbar que pasaría si dejáramos esa auto
regulación en manos de la misma IA que la exige. Poemas como Tesla & Edison hablan de
un Dios personal de 50kg (Personal Jesús diría depeche), poemas como Lobo o como
Formula o Confianza nos muestran como crece la lógica, como crece la fe en algo
intangible, como nos gobierna o nos rodea sin que nos demos cuenta. Al igual que se derriten las velas que alumbran a Marx mientras escribe El Capital en la oscuridad
de su propia existencia.
Es 100 trillones
un poemario que debería darse como texto critico en las facultades de economía
y finanzas. Otra mirada, una poetizada y critica que invite a reflexionar a los
futuros egresados de esa maquina de chorizos en que se han convertido algunas
facultades. Un poemario alejado del yo, de los lugares comunes. Viento fresco en estos tiempos.
Es, según como
se lo lea, quizás una tesis o un manifiesto
político pero sin dudas encierra la belleza que se encuentran cuando el poema, el poeta ilumina
lo que nos es oscuro.
Terminar con la moneda ½ centavos de Austral que alguna vez supimos conseguir es el bello y triste final donde la forma se vuelve
redonda y el libro resplandece.
Los invito a
conseguirlo (es de descarga libre) y si se cruzan a Mauro quizás se hagan con
un ejemplar impreso como el que tengo yo. Hecho a mano, con sello artesanal y
en un papel dorado que es una locura de bello.
Mi ejemplar es el número 03 espero que el de ustedes sea un número mucho mas alto.
*
Plusvalía
Las llamas naranjas de las velas que iluminaban
las hojas de papel en las que Marx escribía El Capital
se iban derritiendo poco a poco
y entonces le asaltaba la nimia preocupación
de tener que comprar más velas
y no quedarse sin esa luz tenue
pero luz al fin por las que Marx
debía desembolsar unos chelines
y adquirirlas
para así poder ver las hojas en su escritorio
sobre las que escribía El Capital
e iluminar su rostro adusto
y crear las sombras que en la pared reflejarían
el contorno de su pelo y su barba
en la oscuridad de su habitación
en la oscuridad de Londres
en la oscuridad de su propia existencia.
📗
Libro: 100 trillones de pengos húngaros
Poeta: Mauro Quesada
Editorial: Goles Rosas
Año de publicación: 2020